Nuestra clase tuvo una lección práctica sobre el cuidado de las plantas, ya que pasamos tiempo trasplantando las plantas de nuestra habitación y dándoles un nuevo trago de agua. Los niños sacaron con cuidado cada planta de su vieja maceta y exploraron las raíces antes de colocarlas con cuidado en nuevas macetas más grandes con tierra fresca. Aprendieron la importancia de dar a las plantas espacio para crecer, ¡igual que ellas!
Después de trasplantarlas, nos turnamos para regarlas, procurando no excedernos. Mientras veíamos cómo la tierra absorbía la humedad, hablamos de cómo las plantas necesitan agua, luz solar y cuidados para desarrollarse, ¡igual que nosotros! Esta sencilla pero significativa actividad nos enseñó responsabilidad, paciencia y aprecio por la naturaleza.
Ahora, nuestras plantas tienen un nuevo comienzo, y nuestra aula se siente aún más viva y verde. Estamos impacientes por ver cómo crecen.






