Los niños trabajaron activamente con diversos materiales sueltos, experimentando y construyendo a medida que diseñaban hábitats únicos para distintos animales. Utilizando su imaginación, exploraron cómo diferentes texturas, formas y tamaños de materiales podían combinarse para crear entornos que reflejaran los hábitats naturales de los animales, desde bosques y desiertos hasta océanos y selvas.





